¡Hola mundo!

20 abril, 2010

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Competencias y transversalidad en la FP

20 abril, 2010

1. LAS COMPETENCIAS EN LA FORMACIÓN PROFESIONAL EN EL SISTEMA EDUCATIVO

Anda Mr. TIC a vueltas con el foro sobre las competencias en la ESO y me pide que escriba sobre como tratamos la cuestión en la FP. El tema es complicado por dos razones, primero porque partimos de una concepción totalmente distinta a la existente en Secundaria y segundo es un mal momento para hablar sobre ello pues en FP, estamos viviendo un proceso de sustitución de ciclos que nacieron con la LOGSE por ciclos nuevos de desarrollo LOE. A pesar de estas dificultades voy a intentarlo.

Constitucionalmente podemos decir que la F.P. es hija del cruce de dos artículos: el artículo 27 que propugna el derecho de la educación de todos y del artículo 35 que proclama el derecho y la obligación de todos al trabajo. Tanto el Título I de la LOE como el artículo 1 del R.D. 1538/2006, el artículo 2 del Decreto de Junta de Andalucía 436/2008 (ambos Decretos de ordenación general de la Formación Profesional Inicial) definen a la F.P. en el sistema educativo como un conjunto de acciones formativas para el desempleo cualificado de profesión o empleo. Curiosamente la LOE llama a la F.P. en el sistema educativo Formación Profesional Inicial, frente a la LOGSE que la llamaba Formación Profesional Reglada. Seguro que el Legislador podría explicarnos “los múltiples matices” que diferencian las dos denominaciones.

Además de la F.P.I. (Formación Profesional Inicial), también existe la Formación Profesional para el empleo que agrupa la Formación Ocupacional y la Formación Continua.

La F.P.I. se constituye de múltiples ciclos formativos de grado medio (dan acceso al título de técnico) y de grado superior (título de técnico superior).

Cada ciclo se rige por dos normas básicas: un R.D. que hace nacer el título y lo dota de contenidos básicos y una Norma de Comunidad Autónoma (Decreto u Orden) que desarrolla el currículo para cada Comunidad.

Todo ciclo se divide en distintos módulos, pongo ejemplos, Título de Técnico en Gestión Administrativa, contiene módulos tales como Contabilidad y Fiscalidad, Aplicaciones Informáticas, Productos y Servicios Financieros, etc.

No me resisto a decir que FOL, mi módulo, es común a todos los ciclos porque la ley considera que nuestros contenidos (derechos y obligaciones de los trabajadores, tipos de contratos, prevención de riesgos, cuentas anuales de empresas, etc.) son de obligado conocimiento a todo futuro trabajador.

Centrémonos en las competencias, cada ciclo enuncia unos objetivos generales que cada alumno debe asumir; si lo hace, dominará la competencia general del título y estará habilitado para el ejercicio de la profesión que se propugna en el mismo. Es irrenunciable la consecución de tales objetivos, no caben adaptaciones en los mismos. Esto choca claramente con lo que ocurre en la ESO, nosotros formamos trabajadores no caben supresiones o adaptaciones extremas, no buscamos la obtención de una bagaje cultural mínimo y en muchos casos nuestras enseñanzas son terminales, queremos la preparación para el ejercicio de una profesión. Sigo poniendo ejemplos: imaginemos un ciudadano con una grave deficiencia motora, podría ser un estupendo administrativo (Técnico Superior en Administración y Finanzas o Técnico en Gestión Administrativa), pero no podría superar los objetivos de un ciclo de Técnico en Obras de Albañilería.

Lo mismo ocurre con los módulos, tienen sus propios objetivos (la LOGSE los llama capacidades terminales y la LOE resultados del aprendizaje) y son también irrenunciables si no los asumimos no superamos el módulo.

El desarrollo de la LOE complica más lo anterior porque reconoce la existencia dentro de un módulo de unidades de competencia con sustantividad propia y con la posibilidad de valoración autónoma.

En resumen, varias unidades de competencia forman un módulo y varios módulos forman un Ciclo Formativo. Para obtener la competencia general (titulación de ciclos) es necesario superar todos los módulos.

La Ley Orgánica de Cualificaciones Profesionales (5/2002) y la LOE abren la posibilidad de que aunque no se obtenga el título se acredite la asunción de determinadas unidades de competencias y módulos que podrían ser convalidados y debidamente certificados. También, cabría convalidación de ciclos, módulos y unidades con la experiencia e incluso se prevé la posibilidad de que el alumno dibuje su propio itinerario jugando con los distintos módulos.

Quiero terminar resaltando que a pesar de la posible flexibilización que permite la LOE, la competencia general de los títulos y las capacidades de los módulos son irrenunciables para su posterior certificación.

2. TEMAS TRANSVERSALES EN FORMACIÓN PROFESIONAL INICIAL

Un tema común tanto en Educación Secundaria como en Formación Profesional Inicial, al igual que las competencias, son los temas transversales o lo que ahora llamamos educación en valores.

En estas letras voy a tratar sobre ellos, no es otra cosa que una mera opinión que me gustaría, alertado por Mr. Tic, que complementarais, rebatierais, discutierais, etc.

La educación no es sólo instrucción sino también debe fomentar la crítica sobre aspectos injustos de la realidad, la coherencia de comportamientos personales con normas propias y el fomento de la justicia y la democracia.

Para desarrollar todo esto existen ejes comunes que transcienden toda área o módulo; son los temas transversales. Algunos de ellos son: educación cívica y moral, educación para la paz, para la salud, para la igualdad de oportunidades entre sexos, para la educación del consumidor, etc.

A veces, la conexión con un tema transversal parece clara, pero en ocasiones es muy difícil casarlos con determinados módulos. Ejemplos: la familia profesional de imagen personal adapta sin dificultades para sus contenidos la educación para la salud y el consumo, pero cómo desarrollar la educación para la paz y la cooperación internacional.

Con la LOE y sus normas de desarrollo (R.D. 1538/2006 y Decreto 436/2008) creo que nace una “nueva transversalidad” donde el legislador expresamente muestra interés en el desarrollo de temas más concretos que debe de ser desarrollado en todos los ciclos y salva la abstracción de los principios anteriores.

Expresamente, el artículo 15 del Decreto 436/2008, prevé que todos los ciclos tratarán a través de sus horas de libre configuración estudio de nuevas tecnologías o idiomas (también cabe la posibilidad de usar tales horas en módulos asociados a la competencia general).

El artículo 3 y 13 resaltan: el fomento del autoempleo y la cultura emprendedora (concretado en casi todos los ciclos de un módulo exclusivo a tal efecto), supresión de la desigualdad por razón de sexo, tecnología de la información y prevención de riesgos laborales.

De todos estos ejes comunes seremos responsables en su desarrollo todo docente de formación profesional inicial. Considero que son más acordes al perfil de nuestro alumnado y al objetivo máximo de nuestro trabajo: formar profesionales.

Espero vuestras próximas aportaciones, un saludo a todos.

Relato: El paraíso de Jalifa

12 abril, 2010

Por José Antonio Santano, escritor.

Ganador del 2º Premio en el I Certamen “Traspasando Fronteras”. Universidad de Almería


No había más remedio. Estaba decidido a todo. Con tal de salir de aquel lugar era capaz de llegar hasta las últimas consecuencias. Sabía que no sería fácil. La vida es un obstáculo tras otro, y para algunos como él mucho más que todo eso, pero no podía arrepentirse ahora, después de haber esperado tanto tiempo una oportunidad, tal vez la única. Otros lo habían conseguido, por qué no él. Pensó durante largas noches en el asunto, sustrayendo horas al sueño. Estaba decidido. Era consciente del riesgo que la aventura podía reportarle, pero no había otra solución. Tendría que asumirlo, sin más. No podía demorarse por más tiempo. La situación era insoportable, incluso sus padres lo animaban a hacerlo. Seguro que él, tan joven, lo conseguiría. Luego, intentarían reunirse con él al otro lado de la orilla.

Lo había decidido, sí, y ahora no era momento para las vacilaciones. A lo hecho, pecho. Así debía de ser y así sería. Estaba todo listo. Durante los días precedentes había observado a los grandes camiones aparcados en las dársenas del puerto. Todo estaba controlado. Sabía muy bien la hora y el lugar exacto. Serían unos segundos, y en ellos, tal vez, la vida misma, su vida. Porque su vida realmente valía poco, y poco arriesgaba. Siempre había vivido en la más absoluta miseria. Era un verdadero hijo de la calle desde edad temprana. Quien nada tiene nada pierde. El joven Jalifa era una víctima más de su tiempo. Un desheredado más, un vencido más. Pero Jalifa no quiere amilanarse, y no se amilana. Está muy cerca del camión. Sólo tiene que esperar el momento preciso. Todo está calculado y no piensa fallar en el último instante. Se ha preparado para esto durante mucho tiempo, tal vez demasiado. Pero sabe muy bien que una vez dado el paso, no hay marcha atrás. Jalifa quiere vivir por encima de todas las cosas, y vivir dignamente, como se merece todo ser humano, aunque para ello tenga que tentar la suerte, incluso sentir muy de cerca el gélido aliento de la muerte.

Jalifa había mendigado por el zoco como un alma en pena. Ahora lo veía todo más claro: nunca más volvería a hacerlo, estaba decidido a cambiar de vida como fuera, y su familia lo apoyaba. ¿A qué esperar entonces? ¿Acaso alguien repararía en un pobre y zarrapastroso adolescente como él? ¿Le abrirían alguna puerta? No. Jalifa lo sabía bien. Nadie  le tendería una mano amiga, nadie, nadie. Ahora el camionero sube a la cabina. En un momento todo habrá pasado. Jalifa lo observa atentamente. Sabe que será cuestión de segundos, visto y no visto, y entre medias, Jalifa en los fondos del camión, silencioso y trémulo y satisfecho al mismo tiempo. Jalifa callado y  alegre. Parece escuchar la llave de contacto que gira y, al fin, el motor en marcha. Los primeros gases del combustible. Las ruedas que comienzan a girar lentamente. No hay marcha atrás, vuelve a pensar desde su propio silencio, inmóvil en los bajos del camión. El camino es largo. El camión se mueve un poco más rápido hasta encontrar el lugar idóneo en el vientre del gran barco. Jalifa respira aceleradamente. Fue todo tan rápido que todavía no se cree lo sucedido. Ahora se palpa y se pellizca para saberse vivo. No le importa el cansancio de tantas noches en vela. La verdad es que no le importa nada que no sea el futuro. Pensar en el pasado es sentir el dolor en  las entrañas y el alma, saberse víctima de la injusticia y el desprecio, someterse al capricho de quienes siempre lo poseyeron todo… Pensar no es lo que desea ahora. Ya en los bajos del camión y en el silencio que la noche impone, Jalifa cierra los ojos, se agarra a la vida fuertemente y se deja mecer por las olas del sueño y la memoria.

Unos niños juegan con una pelota de pellejos de cordero en las afueras de la aldea. Atardece en las montañas. El crepúsculo incendia los campos de olivos. Los niños corren sin cesar, persiguen al pequeño Jalifa que tan pronto lleva la pelota entre sus pies como está en el suelo, empolvado hasta las cejas, derrotado del esfuerzo realizado para conseguir el ansiado gol, y la victoria.

Pero Jalifa siempre fue un vencido. Desde su nacimiento no conoció sino una derrota tras otra. Sin embargo ahora se había propuesto cambiar el rumbo de su vida. Y no estaba dispuesto a que nadie se interpusiera en su camino. Él, libremente, había decidido el día y la hora propicia para ser otro ser y no podía amilanarse precisamente ahora, una vez traspasada la frontera del miedo y el dolor.

Los niños se ríen al ver a Jalifa en el suelo cubierto de polvo de pies a cabeza, como si fuera un boquerón en harina; se ríen a carcajada limpia, burlándose de su apariencia; se ríen sin parar y sin dejar de señalarlo con el dedo, fijamente, como si fuera el ser más despreciable del mundo. Y Jalifa, entonces, corre desesperadamente para ocultarse de todos y de sí mismo. Se refugia en la Gran Montaña, su Montaña. A ella acude siempre que la vida le golpea con violencia. Y ahora se siente herido. No sabe muy bien por qué siempre le toca a él. Sin embargo, en la Montaña, se siente seguro, abrigado en sus entrañas de roca y de silencios. Ya en la cima, solos, la Montaña y él, los únicos habitantes del planeta. Desde su majestuosa altura Jalifa otea el horizonte, la raya fronteriza que separa su mundo de otros mundos, y sueña. Algún día –piensa para sí-, conquistaré mis sueños.

Jalifa huye, de nuevo huye. Huye de sí mismo, de cuanto un día ya lejano soñó. Los sueños se rebelan contra él. No le dejan descansar. Y así, escucha nuevamente el rugir de los motores y siente el movimiento. Las ruedas del camión giran y avanzan hacia la luz. Una luz que ciega a Jalifa momentáneamente. Pero él es fuerte. Su fuerza es la esperanza.

En la Gran Montaña, su Montaña, se dejaba cegar por la luz de los crepúsculos cada tarde. Contemplaba el inmenso fulgor azafranado del cielo; admiraba las caprichosas formas de las nubes acogiendo los haces de luz en sus entrañas grises y negras, y con lágrimas en sus ojos despedía al sol hasta otro día. Jalifa, en su Montaña, acariciado por la brisa marina, soñaba con alcanzar  un día no muy lejano, la otra orilla, el paraíso.

Ahora el camión avanza lentamente, se detiene. Escucha unas voces. El camionero habla con los guardias. Se saludan. Los guardias preguntan por la carga. El camionero responde como siempre: lo de todas las semanas. Ríen. Presiente que el peligro ya ha pasado. Un obstáculo menos. Está en el buen camino. Se siente afortunado. Una puerta se cierra de golpe. El camión avanza de nuevo, sin prisas. Reanuda el movimiento y Jalifa se agarra fuertemente. El viaje es largo y no puede desfallecer ahora. Una leve sonrisa aparece en su aceitunado rostro. No sabe explicarse por qué, pero su vida siempre ha estado pegada a los bajos fondos, ahora, a los del camión que acelera su paso. El negror del asfalto es todo su mundo, lo único que posee. Y mira hacia él y su vida parece ocupar el amplio espacio de la negrura que el alquitrán desprende. Y así pasan los segundos,  y los minutos, que para Jalifa son eternos, pero tiene que aguantar. No puede, después de haber salvado los primeros obstáculos, desmoralizarse, caer en el abismo del desencanto. Pero a pesar de todos los pesares, que son muchos, Jalifa es fuerte y sabe que tiene que ganar esta batalla.

Amanece en las inmediaciones del zoco. Jalifa merodea por los puestos de los mercaderes. Mira a un lado y otro buscando la mirada cómplice que le demande ayuda a cambio de unas monedas. Pero todos lo apartan empujándolo con violencia para que no estorbe en las faenas de carga y descarga. Jalifa no desespera. Todo lo contrario. Persiste una y otra vez. Ahora es el puesto de frutas. Jalifa, quedo y silencioso, fija sus ojos en los ojos  de la frutera, de baja estatura y gordinflona. Ella, a su vez, también lo mira. Jalifa se atreve a preguntarle. Y la frutera, echando la cara a otro lado, no contesta. Jalifa reconoce en ese gesto una derrota más. No tiene prisa, acaba de amanecer y no quiere desmoralizarse. Insiste en uno y otro puesto, pero nadie admite sus servicios. ¿Tal vez porque es muy joven?, o, ¿acaso por su aspecto haraposo y sucio? Jalifa decide entonces mendigar, y mendiga. En lo más profundo de su ser le asquea y humilla hacerlo, pero sabe muy bien que no hay otro camino, y eso le basta  para extender una y otra vez la mano ante todos los que se acercan a los puestos de los mercaderes. Sabe, también, que en ocasiones su aspecto disuade a sus potenciales clientes y otras, en cambio, atrae su caridad. Al cabo del día, Jalifa siempre cuenta las monedas. No más de cuatro. Y vuelve la tristeza a su corazón desheredado. Jalifa, por el camino de guijarros y barro que lleva hasta su casa, el arrabal de la Seda,  llora sin lágrimas y aprieta las monedas contra su mano, abatido.

Las ruedas del camión giran y giran sin parar. El negro asfalto, los pensamientos y el deseo. El tiempo se eterniza y Jalifa siente el cansancio en los párpados, que se le cierran y abren muy lentamente. Y así hasta que siente un gran peso, definitivo, y flota, y vuela, detenido en el tiempo:

Jalifa recorre la ciudad adornada con luces de todos los colores. Grandes rótulos que anuncian y proclaman reinos de absoluto confort. Jalifa sonríe ahora, satisfecho por hallarse en su soñado paraíso. Jalifa, alegre y victorioso por primera vez, abre los ojos como si en ello le fuera la vida. Los abre hasta sentir un dolor intenso. Pero no le importa. Lo quiere todo, al detalle. Se sienta en un banco del Paseo. Observa y calla. La noche huele a salitre y mar. Los ojos de Jalifa brillan de una forma especial. En este instante es el ser más feliz de la tierra. Para él se acabaron los malos días, el dolor, el miedo, la penuria. Jalifa es el otro. El ser que siempre soñó. Jalifa ríe con la fuerza de lo que se ansía, y ríe, y ríe sin parar, mostrando sus blanquísimos dientes. Ansiaba verlo todo, sin excepción. Por eso camina ahora, alocadamente, sin rumbo fijo. Se detiene en todos y cada uno de los escaparates  que a un lado y otro del Paseo exhiben elegantes ropas, brillantes zapatos, oros y plata, libros, muebles, lámparas, fina lencería… Calles, luces y sombras, soledad y silencio. Al fin en la otra orilla,  en el paraíso.

El camionero escucha la radio. El locutor habla del paso del Estrecho, de pateras y muerte. El camionero queda pensativo y cambia de emisora. Mira el reloj del salpicadero, y piensa que es hora de un merecido descanso, también de repostar combustible. Conduce hasta que un cartel de la autovía anuncie un área de servicio. Pasados unos minutos aparece ante su vista, sobre fondo azul y letras blancas, el anuncio de la esperada área de servicios, salida 524. El camionero sale de la autovía por el último carril de la derecha, llega a una rotonda, la pasa y gira de nuevo a la derecha hasta encontrar la gasolinera. Una vez ha repostado el combustible necesario para concluir su ruta, el camionero decide entrar en la cafetería y tomar un café. El camarero le sirve un café doble. El camionero vierte el azúcar en el café y enciende un cigarro. Aspira profundamente el humo y lo expulsa muy lentamente, saboreándolo. Solicita al camarero la cuenta, paga y se dirige de nuevo al camión. Sube a la cabina, gira la llave de contacto y reanuda su camino. Pero Jalifa ya no le acompaña. Ha quedado en el suelo, inmóvil, en posición fetal. Ni ve ni oye, no siente nada. El cuerpo es un amasijo de huesos y carne entumecida, acalambrada, pálida e inerte. Alguien se acerca hasta Jalifa. Le habla, pero no responde. Ahora ese alguien llama por teléfono. Mientras tanto, Jalifa sigue caído en el suelo, con los ojos cerrados, inmóvil. Después de unos minutos, Jalifa es trasladado en ambulancia al hospital más cercano. Tras unos días de oscuridad y silencios, Jalifa despierta. Abre los ojos muy despacio, como si una gran mole de piedra colgara de sus párpados. Mira a su alrededor y no ve con claridad, está confuso, y solo. No distingue los colores. Le sudan las manos y la frente. Ahora, lejos,  escucha la voz de una mujer, e inmediatamente después la de un hombre. Ambos están de pie, junto a la cama de Jalifa, y visten uniformes de guardias.

Pero Jalifa no tarda en volver a la vida. El sueño ha durado demasiado. Jalifa distingue el verde de los uniformes. Jalifa grita y llora desconsoladamente. Es al abismo de nuevo. Se siente náufrago y vencido. No puede creerse lo que está pasando. Jalifa patalea en la cama como un desesperado. Los guardias intentan calmarlo. Pero Jalifa es un ser descontrolado que sólo sabe gritar, gritar, gritar… Y entre grito y grito los médicos, las enfermeras que acuden al instante para saber qué está pasando, a qué viene tanto escándalo. Pero ya es tarde, Jalifa no es Jalifa. Es otro ser que, enloquecido, grita hasta quedar exhausto, sedado por su propio desconsuelo; inerte sobre la cama, con los ojos abiertos y fijos en el techo, sin vida.

Desde entonces, y todavía hoy, después de los muchos años transcurridos, en el silencio de la noche, un eco de voces inunda los largos y oscuros pasillos del hospital, se apoderan de la tierra y devuelven a ésta las que fueran las últimas y desgarradoras palabras de Jalifa: ¡Por favor, no me echen del paraíso! ¡No me echen del paraíso!

Poema: El viejo canal

24 marzo, 2010

Huyendo del implacable estío meridional

y dejando atrás el tedio y las preocupaciones,

marché al norte en busca de una respuesta

que pusiera fin a tanta incertidumbre.

Viajé por mil caminos,  crucé las estaciones,

vi otras gentes, otras costumbres,

y el ojo captaba todas aquellas novedosas vivencias.

Qué gratificante es el viajar sin tener marcado un rumbo,

sin temores a retrasos o a cancelaciones,

viajar como se viajaba antes, sin turismo, ni hoteles,

siguiendo el propio ritmo que marcan nuestros pasos,

porque además de conocer otros sitios, otras situaciones,

tenemos la oportunidad de ahondar en nuestro interior,

de visitar aquellas parcelas del ser

que la vida cotidiana y sus problemas nos ocultan.

Entonces llegué a esa ciudad regada por los canales,

que como una Venecia del norte, llamaba a la paz y

al silencio de sus melancólicas calles.

“Aún vagarán por aquí las almas de los Tercios de Flandes”,

pensé en recogimiento, absorto por la belleza de aquel rincón

en el que el tiempo parecía haberse detenido,

en presencia de la oscura agua, la frondosa vegetación,

y los gruesos muros de las casas que se hundían en el viejo canal.

Allí olvidé mi tristeza, que se había diluido

como un motivo más de ese inolvidable paisaje.

Javier Carrasco

Poema "VIDA ROTA"

21 marzo, 2010

Tras trabajar el tema de la Violencia de Género, con el alumnado de 1º Curso del C.F.G.S. de Integración Social, el pasado día 25 de Noviembre, el alumno Jose María Gálvez Ocaña, escribió el siguiente poema.

“VIDA ROTA”


Sintiendo en la vida un verso

que no sabe de palabras,

que se esconde tras el llanto,

que te humilla y te maltrata.


Suspirando en cada intento,

por vencer a tu mirada

que me viola cada noche

y me vende con palabras….


Se llevó mis ilusiones

mendigó con cada lágrima

me creí su cenicienta,

de ese cuento que no acaba…


Ya nunca recibo flores, ni tan siquiera cartas

sólo siento en mí tus golpes, y me callo…

al final, ganas.


Ojalá nunca se escriba una carta de despido

pues aunque de pena muera, espero no estar contigo

ojalá siempre hay dicha, en mujeres que aman tanto,

pues si existe la otra vida, perderé por fin tu rastro.


Al final de cada verso

siempre hay una despedida

por ello, se esfuma el ruido y con él,

mi alma perdida

De extrañar como te extraño

y morir, será otro día.


Autor: Jose María Gálvez Ocaña

Alumno de C.F.G.S. Integración Social

Cuento "Solidaridad"

21 marzo, 2010

Teniendo presente la lucha contra las catástrofes naturales, como las que han acontecido en Haití y Chile como últimos ejemplos de la devastación natural;  deben renacer los valores más humanos de cada una de las personas,  de ahí el siguiente cuento ilustrado por una de las alumnas que componen el Grupo de 1º Curso del C.F.G.S. de Integración Social.

CUENTO: “ SOLIDARIDAD “

En un lejano país hubo una vez una época de gran pobreza, donde sólo algunos ricos podían vivir sin problemas. Las caravanas de tres de aquellos ricos coincidieron durante su viaje, y juntos llegaron a una aldea donde la pobreza era extrema. Era tal su situación, que provocó distintas reacciones a cada uno de ellos, y todas muy intensas.

El primer rico no pudo soportar ver aquello, así que tomó todo el oro y las joyas que llevaba en sus camellos, que eran muchas, y los repartió sin quedarse nada entre las gentes del campo. A todos ellos deseó la mejor de las suertes, y partió.

El segundo rico, al ver su desesperada situación, paró con todos sus sirvientes, y quedándose lo justo para llegar a su destino, entregó a aquellos hombres toda su comida y bebida, pues veía que el dinero de poco les serviría. Se aseguró de que cada uno recibiera su parte y tuviera comida para cierto tiempo, y se despidió.

El tercero, al ver aquella pobreza, aceleró y pasó de largo, sin detenerse. Los otros ricos, mientras iban juntos por el camino, comentaban su poca decencia y su falta de solidaridad. Menos mal que allí habían estado ellos para ayudar a aquellos pobres…

Pero tres días después, se cruzaron con el tercer rico, que viajaba ahora en la dirección opuesta. Seguía caminando rápido, pero sus carros habían cambiado el oro y las mercancías por aperos de labranza, herramientas y sacos de distintas semillas y grano, y se dirigía a ayudar a luchar a la aldea contra la pobreza.

Y eso, que ocurrió hace tanto, seguimos viéndolo hoy. Hay gente generosa, aunque da sólo para que se vea lo mucho que dan, y no quieren saber nada de quien lo recibe. Otros, también generosos, tratan de ayudar realmente a quienes les rodean, pero sólo para sentirse mejor por haber obrado bien. Y hay otros, los mejores, a quienes no les importa mucho lo que piense el resto de generosos, ni dan de forma ostentosa, pero se preocupan de verdad por mejorar la vida de aquellos a quienes ayudan, y dan mucho de algo que vale mucho más que el dinero: su tiempo, su ilusión y sus vidas.
¡Aún estamos a tiempo de cambiar al grupo bueno!

Autora: Mónica Gilabert Martínez

Alumna del C.F.G.S. de Integración Social.

Equipo Educativo C.F.G.S. Integración Social

-Paqui Vico Sánchez

-Encarna Padilla

– Mª Angeles Monje

Concurso "Día de la Paz"

10 marzo, 2010

Para celebrar el Día de la Paz se organizó el siguiente concurso:

CONCURSO

LOGOS, LEMAS, RELATOS CORTOS Y POEMAS

TEMA: “LA NO VIOLENCIA EN EL IES ALHADRA”


BASES:

1ª. –Podrán participar todos los alumnos y alumnas del IES ALHADRA, individualmente o integrándose en grupos.

2ª. –Las secciones del Concurso quedan establecidas como sigue:

a) LOGOS: Que personalice y represente la NO VIOLENCIA EN EL IES ALHADRA.

b) LEMAS: Que identifiquen al IES Alhadra como Centro no violento.

c) RELATOS CORTOS: Referidos al tema de la No violencia (máximo dos folios por una cara a doble espacio, A4.

d) POEMAS: Máximo 20 líneas.

3ª. –Los trabajos se presentarán bajo seudónimo y  grapado en un sobre con los datos reales de los autores.

4ª. –El jurado estará formado por profesorado, alumnado y representantes del AMPA.

5ª. – Los trabajos se entregarán en el Departamento de Filosofía: Escalera 1, planta 1. La fecha límite 25 de Enero.

6ª. –El Fallo de los premios será el día 30 de Enero Día de la Paz.

7ª. –El Logo y el Lema premiados se materializarán en  chapas distintivas de nuestro centro.

8ª. –El Relato corto y el Poema premiados se publicarán en la Revista Digital.

9ª. –Se establece un único premio en cada una de las secciones consistente en: Material Escolar que no supere los 50 Euros.

10ª. –A todo el alumnado participante se le entregará un DIPLOMA DE HONOR, donde conste su colaboración y esfuerzo por erradicar la violencia y luchar por una convivencia pacífica.

A continuación publicamos los ganadores en  las diferentes secciones. El premio de Lemas ha quedado desierto, en su lugar se han otorgado dos premios en Poemas.

La concesión de los premios se realizó en el recreo, en un acto en el que participaron profesores y alumnos. Este concurso forma parte de las actividades previstas para el Día de la Paz.

POEMAS PREMIADOS

“ESPERANZA”

Todos estos años inmerso en la locura                                                                           

de un mundo gris que expira de amargura.

Mundo en guerra, mundo inerte,

ahogado en la ternura de volver a verte.

Si esto no cambia, no habrá remedio alguno,

la negrura nos consumirá de uno en uno.

Más guerras, menos mundo,

lágrimas muertas sobre un No rotundo.

Sociedad concentrada en un anhelo de Paz,

sociedad muerta, al ver y no estar.

Mundo impuro, mundo inmóvil,

nacer, crecer, reproducirse y esperar a morir.

Espero ansioso tu llegada, Paz,

espero ser feliz y crecer en la libertad.

Más amor, menos inquietud,

puedes  ayudarnos Tú, sólo Tú.

Fabio Francisco Pérez Alonso, 1º Bachillerato

LA PAZ

Viva la paz.                                                                                                           

Viva la paz.

Viva la gente

que no hace llorar.

Viva el amor.

Viva el querer.

Viva la gente

que te hace crecer.

Viva la paz.

Viva la paz.

Viva la gente

que no hace enfadar.

Tamara Heredia, 3º ESO

RELATO CORTO PREMIADO

CONFESIONES

Raúl es un chico de quince años, amable, educado, cariñoso, etc. Se metió a estudiar cuarto de la ESO en un centro llamado IES Alhadra; donde la convivencia con algunos de sus compañeros iba a ser casi imposible.

La primera mañana que fue al instituto, se dio cuenta de que no conocía a nadie, “solo ante el peligro”, pensó el pobre chico al ver tanta gente reunida allí. La primera reacción que tuvieron los alumnos reunidos en ese patio fue mirarlo de arriba abajo y, seguidamente, darse la vuelta para ponerle un mote, reírse de él o simplemente hacer de su llegada un tema de conversación.

Sonó el timbre que indicaba la hora de entrar en clase. Raúl se dirigió a la conserjería para preguntar dónde tenía que ir para llegar a clase.

–          Aula 132… -dijo la conserje.

Raúl empezó a subir las escaleras rápidamente para no ser visto, pero fue algo imposible ya que había gente esperando que abrieran las clases en las plantas inferiores a  la suya… Con la cabeza gacha y las manos en los bolsillos, subió a duras penas por las escaleras hasta la tercera planta. Buscó su clase y vio que todos los niños estaban sentados con el profesor pasando lista en ese momento.

– ¡Hola, buenos días! –dijo Raúl en voz baja y clara, sentándose en uno de los pupitres vacíos y sin alumnos al lado.

– ¿Cómo te llamas? – preguntó el profesor cogiendo la lista del alumnado.

– Raúl González López.

En ese momento, Raúl se percató de que los veinticinco alumnos de esa clase le estaban mirando: unos se reían, otras le observaban para después hablar de él, y otros, incluso, pasaban olímpicamente de Raúl.

El profesor le dio la bienvenida y comenzó la clase. Uno de los alumnos se dirigió hacia Raúl y se presentó:

– ¡Hola!, me llamo Marc…

A Raúl le pareció buen chico, ya que fue el único que se presentó, se sentó a su lado en las clases siguientes y se empezaron a conocer.

Tocó el timbre, era la hora del recreo. Raúl y Marc fueron al patio y empezaron a compartir momentos de clase y de recreo. Marc le había contado a Raúl que era homosexual y que eso no era fácil en este centro porque te insultaban a cada momento y más sabiendo que tuvieras inclinaciones sexuales diferentes. Marc le dio un consejo, ya que lo consideraba un amigo, para que Raúl lo cumpliera en el instituto y así no meterse en líos. El consejo era que no contestara los insultos que le dijeran los demás, porque algunos de los chicos lo único que buscaban era una excusa para formar una pelea.

En ese momento, un chico de la otra clase de cuarto, muy temido por su carácter, dijo:

–          ¿Qué Marc?, ¿otro novio nuevo? ¡Maricones de mierda!

Raúl se giró y, no pudiéndose contener, le contestó:

–          ¡Cállate la boca!

Marc se quedó de piedra al ver que su nuevo amigo iba a pasar a ser un fiambre. El chico llamado José se acercó a Raúl rápidamente y lo agarró del cuello  diciéndole la frase que ningún  chico inocente quiere escuchar: Te espero a la salida. Raúl, blanco como el papel, se arrepintió de lo que había dicho, pero ya era demasiado tarde.

No se lo dijo a ningún profesor, no quería meter más cizaña. Las tres últimas horas fueron largas para Raúl y Marc, porque sabían lo que iba a pasar.

Al salir del instituto vio a aquel chico esperándole con unos cuantos más. Tragó saliva y salió. Justo al salir, recibió el primer puñetazo en la cara, cayendo al suelo mareado y desorientado. Los demás alumnos del instituto los rodearon y animaron como si de un combate se tratara, gritando: ¡Pelea, pelea!

Cuando el chico conflictivo se desahogó con la cara de Raúl, le escupió en la cara y le dijo:

–          ¡Ya sabes quién manda aquí!

Seguidamente, la gente empezó a marcharse riéndose de él, quedándose los dos amigos sentados en la acera del instituto.

–          La próxima vez que te advierta sobre algo de aquí, haz caso –dijo Marc asustado al ver la cara de su amigo y con la impotencia de no haber podido hacer nada por evitar la pelea.

–          No habrá próxima vez. Si en la primera semana me pasa esto, cuando lleve un año, ¿qué me pasará? Hablaré con mis padres para que  me cambien de instituto. No ha sido una buena experiencia. Sólo por intentar defender a un amigo, te pegan. Si te insultan por los pasillos y contestas, te pegan. Y… ¿dónde están los profesores y los conserjes? Hay una pelea en la puerta y nadie sale a separarnos. ¡Es vergonzoso!

–          Bueno, la verdad es que cuando hay peleas no salen y después te dan charlas dentro para no recurrir a la violencia. Como has podido comprobar, no sirve de nada ya que los verdaderamente conflictivos son los que se las pasan por los forros. Aunque yo intente no meterme en líos, me acaban diciendo cosas por los pasillos y las tengo que aguantar. Si se lo digo a un profesor, les pone un parte y a ellos les sirve de diversión, les sube un peldaño más en su pequeña jerarquía.

–          Marc, si se meten contigo, ¿por qué no te cambias de instituto?

–          Porque esto ocurre en todos lados, con más o menos frecuencia, pero pasa. La homofobia, el racismo y todo eso siempre está presente en un instituto.

–          Yo, por lo pronto, me voy a mi casa a que mis padres me vean la cara que me han dejado –dijo Raúl decepcionado.

–           Aunque hayas salido perdiendo, para mí has ganado. Gracias por haberme defendido –dijo Marc.

–          De nada, todo por los amigo. Luego hablamos por el msn.

La vida en el instituto es más dura de lo que parece. ¿Será en todos así? Por lo pronto, en el IES Alhadra, sí…

Cambiaremos esta situación y que la historia de Raúl y Marc no vuelva a suceder. ¿Difícil, verdad?

Adrián Nanclares Simón, 3º B

LOGO PREMIADO

Ángela García Espejo, 1º Bachillerato

El siguiente poema no ha resultado premiado, pero lo hemos publicado porque nos ha parecido que merece la pena darlo a conocer, ya que recoge perfectamente la idea de Paz.

ENCONTRAR LA PAZ

Presente está la guerra,

conflictos por ganar terreno,

hambre causan en la Tierra

y muertes provocan sin freno.                                                                                          

¿Dónde está la PAZ?

Hacia los oscuros, racismo,

sólo por ser de color;

a las mujeres, machismo,

sin sentido ni razón.

¿Dónde está la PAZ’

Sin escuelas, el tercer mundo,

no disfrutan de hospitales;

muertes por mil en un segundo,

y pocos van a ayudarles.

¿Dónde está la PAZ?

El amor sin distinción,

la felicidad nos da,

sin importar nación ni religión.

¡¡AHÍ ESTÁ LA PAZ!!

Manuel Gil Rodríguez, 3º B

La verdadera historia de Filípides y Maratón

10 marzo, 2010

Desde el departamento de Latín y Griego, vamos a empezar a trabajar con wordpress los hechos curiosos, que dan respuesta a muchas de las preguntas, y que surgieron en el mundo grecorromano

Vamos a comenzar por cómo surgió la verdadera historia de la maratón

“Según la leyenda, Fidípides, después de participar en la batalla, recorrió los 48 kilómetros que separan la llanura de Maratón de la ciudad de Atenas corriendo para anuncia la victoria ateniense sobre los persas. Cuando llegó a la ciudad solo pudo decir νενικήκαμεν “hemos vencido” y cayó muerto.

Pero…¿cuál es la verdadera historia de Fidípides?

Según Heródoto, Historiae VI, 105, Fidípides fue ἡμεροδρομος , el hemerodromos (mensajero de larga distancia) envíado por Milcíades a Esparta para pedir su apoo en la Primera Guerra Médica. Recorrió aproximadamente los 250 km que separa Atenas de Esparta…¡en menos de 48 horas! Los espartanos se encontraban en plena celebración religiosa, la Karneia, por lo que no podían combatir hasta la siguiente luna llena. Ello suponía una espera de seis días, asi que Milcíades decidió intervenir a pesar de todo y venció. Cuando llegaron los espartanos, felicitaron a los atenienses y regresaron a su patria sin combatir. Se creía que la batalla había sido el 29 de septiembre del 490 a.C., pero en la actualidad se propone un cambio en la datación tomando como referencia la fiesta de Karneia en el calendario espartano y no en el ateniense. Así, la fecha aceptada es la del 12 de agosto.

Pero Heródoto no habla de la marcha de Fidípides a Atenas para anunciar la victoria. El primero en mencionar esto es Plutarco (unos 500 años después de estos hechos), que atribuye a la acción a Eucles o Tersipo, y Luciano de Samosata (125-181) nombra ya a Fidípides.

La leyenda es retomada en 1820 por Elizabeth Browning en su poema The Batlle of Marathon, obra romántica de gran éxito que fija la leyenda del corredor de MAratón tal como hoy la conocemos. Entusiasmó al mismo barón de Coubertin, quien incluyó en los primeros Juegos Olímpicos de la era moderna, Atenas 1896, un maratón (de 41 km 800 metros), aunque no se correspondía con ninguna de las pruebas atléticas de la antigüedad.

En esta ocasión ganó un pastor griego llamado Spiridion Louis. A partir de este momento, la prueba de maratón suele ser prueba de clausura de toda competición atlética, incluidos los Juegos Olímpicos. Había nacido el maratón como carrera atlética.

Finalmente, en los Juegos Olímpicos de Londres de 1908 la carrera pasó a ser de 42 kilómetros y 195 metros, pues esta era la distancia entre Windsor y el estadio olímpico.

Inspirados en la verdadera carrera de Fidípides, un grupo de corredores británicos de la RAF (Royal Air Force) estudiaron las posibles rutas seguidas por el hemerodromos y crearon el Spartathlon, que se celebra anualmente desde 1982 entre Atenas a Esparta.Es considerada por muchos como la carrera de resistencia más dura del mundo: debe completarse antes de 36 horas. Cada año acuden a esta cita numerosos participantes, de los que menos de la mitad consiguen llegar a la meta. Eso sí, aquellos que lo consiguen pueden estar doblemente orgullosos: no solo cubren distancias que otros no pueden ni siquiera imaginar, sino que además, ellos sí, lo hacen siguiendo las huellas del mítico Fidípides.

Dolores García Ortega 1ºBACH.

Cine:"Juno"

8 marzo, 2010

Dirección: Jason Reitman.
País:
USA.
Año: 2007.
Duración: 91 min.
Género: Comedia dramática.
Interpretación: Ellen Page (Juno), Michael Cera (Bleeker), Jennifer Garner (Vanessa Loring), Jason Bateman (Mark Loring), Allison Janney (Bren), J.K. Simmons (Mac), Olivia Thirlby (Leah), Eileen Pedde (Gerta Rauss), Rainn Wilson (Rollo), Daniel Clark (Steve Rendazo), Aman Johal (Vijay).
Guión: Diablo Cody.
Producción: Lianne Halfon, John Malkovich, Mason Novick y Russell Smith.
Música: Mateo Messina.
Fotografía:
Eric Steelberg.
Montaje: Dana E. Glauberman.
Diseño de producción: Steve Saklad.
Vestuario: Monique Prudhomme.
Estreno en USA: 5 Diciembre 2007.
Estreno en España: 1 Febrero 2008.

SINOPSIS

Juno es una adolescente de Minnesota que vive de acuerdo con sus propias reglas. Una tarde típicamente aburrida Juno decide mantener relaciones sexuales con el encantadoramente sencillo Bleeker. Enfrentándose a un embarazo imprevisto, ella y su mejor amiga Leah urden un plan para encontrarle al bebé la perfecta pareja de padres. Así, fijan su mirada en Mark y Vanessa Loring, una acomodada pareja de las afueras que desea adoptar a su primer hijo. Por suerte, Juno goza del apoyo de su padre y su madrastra. Pero a medida que Juno se acerca más y más a la salida de cuentas, la idílica vida de Mark y Vanessa comienza a dar señales de estar agrietándose. Mientras va pasando el tiempo, los cambios físicos de Juno reflejan su crecimiento personal. Con un intrépido intelecto muy alejado de la habitual angustia adolescente, Juno resuelve sus problemas de frente, exhibiendo una juvenil exhuberancia tan aguda como inesperada.

COMENTARIOS DE NUESTROS ALUMNOS Y ALUMNAS DE 3º DE ESO

Me ha gustado mucho el sentido de la película y me ha parecido bien que la muchacha no aborte porque creo que sólo debe hacerse en el caso de que el bebé venga mal. El niño no tiene la culpa de lo que la madre ha hecho. El hecho de que lo dé en adopción está bien porque si ella no va a poder cuidarlo bien que otra persona lo haga y que el niño crezca feliz.

Iris

Creo que lo que quiere transmitir la película es que antes de tomar una decisión para tener una relación hay que tomar precauciones. También si te sucede lo del embarazo pensar qué sería mejor para ti, tu familia y para el futuro bebé.

Ruth

La película está muy bien porque la protagonista se queda embarazada pero ella no piensa en abortar sino en dar el bebé en adopción. Creo que eso es mejor porque, de esa manera, pudo hacer feliz a otras personas sin tener que hacerse cargo del bebé ya que ella no se veía preparada para cuidarlo.

Sergio

Me parece bien que siga adelante con el embarazo ya que el niño no tiene culpa de que se quedara embarazada. La opción de dar el niño en adopción es una buena salida. Si ella no se siente preparada para ser madre; para que esté con ella, que es aún una niña, y no lo quiera es lo mejor que puede hacer. Si hay una familia que le dé cariño y lo quiera como su hijo, me parece estupendo.

Juan

A mí me parece bien que no abortara pero no estoy de acuerdo en lo de darlo en adopción porque si esa muchacha que acogió a su hijo lo iba a cuidar sola ¿por qué la protagonista no puede hacer lo mismo teniendo a su novio y a sus padres apoyándola? Aunque también hizo feliz a una muchacha que no tenía hijos dándole el suyo. Por lo menos, después de darlo en adopción, iba a casa de la joven que tenía su hijo y lo veía. Aunque no lo estuviera cuidando, se preocupaba de su hijo.         Cristina

Está muy bien que dé un niño en adopción y que otros padres lo quieran. No veo bien que al final vuelva con el padre del bebé.

Melodi

De la película me ha gustado mucho la defensa que se tiene a la vida y el rechazo al aborto. El bebé no tiene la culpa de que la joven se haya quedado embarazada. La chica ha sido muy responsable; lo ha tenido y lo da en adopción. Pensó bien, porque si ella no lo puede criar o lo va a hacer mal, es mejor que esté con otra madre que le dé más cariño. Ése es el mensaje de la película. Se la recomendaría a muchas adolescentes.

Juani

"La granja de los abuelos de María"

8 marzo, 2010

¡Ya ha llegado la primavera¡

Para celebrarlo María, este fin de semana va a ir a visitar a sus abuelos. Los abuelos de María viven en el campo, en una granja muy grande donde sus abuelos tienen muchos animales.

Para María la granja es un lugar fantástico donde hay ¡montones de flores y animales.

María quiere llevar a su mejor amigo del cole a la granja para que presentar a todos sus animales, El mejor amigo de María se llama Pedro, María lo invita y Pedro le contesta que por supuesto que sí, pero antes se los tiene que decir a sus papas.

Por fin llega el fin de semana Pedro, María y sus papas parten hacia la granja, el viaje es largo pero seguro que merece la pena. Tras varias horas de camino, llegan a la granja de los abuelos.

Los abuelos de María tienen el pelo blanco y muchas arrugas en la cara, claro ellos son mayores. Los abuelos están contentos porque hacía mucho tiempo que no veían a María, ella también está contenta y les da muchos besitos a los abuelos.

María le pregunta a los abuelitos si puede presentarles a Pedro todos sus animales, los abuelitos le dice que claro que sí!!! Solo le pide que tengan cuidado.

María es muy amiga de todos los animales de la granja, ella cada vez que va la granja les ayuda a los abuelos a darles de comer, por eso todos los animales la conocen.

Primero, van a saludar a las gallinitas:

¡Anda! una gallinita ha tenido pollitos, dice María, mira Pedro qué bonito son. Los pollitos corren detrás de su mama para no perderse.

Allí cerca está también la vaca, vamos Pedro le dice María ¡¡corre!! Vamos a verla y le damos de comer. Pero que comen las vacas, pregunta Pedro, pues que van a comer, dice María, Pedro las vacas comen pasto.

María, María, grita Pedro, mira allí están las ovejas, María le dice a Pedro que le gustan muchos las ovejitas y que ella tiene una ovejita blanca que se llama Pepa, vamos que te la voy a presentar.

Parece un peluche grande, dice Pedro, cuando se acercan los pequeños la oveja dice muy contenta “¡Beeeeeee!” “¡Beeeeee!” a Pedro le da la risa cuando la oye.

A Pedro le encanta todos los animales de la granja, se lo ha pasado muy bien, María es su mejor amiga, la quiere mucho y por eso le da muchos besos. María me lo he pasado genial conociendo todos los animales de la granja, dice Pedro.

De repente María y Pedro escuchan un cascabel, los dos miran hacia atrás y ven como viene corriendo el perrito de los abuelos, mira Pedro este es canelo el perrito de mis abuelitos, dice María.

Canelo quiere jugar, mueve el rabo, quiere que le rasquen la barriguita. Maria y Pedro le hacen cosquillas a canelo, los tres estan muy contentos.

Me encanta este lugar dice Pedro me gustaria vivir aquí dice el niño.

De repente se eschuca la voz de la abuela que llama a los niños a comer, Maria y Pedro corren hacia la casa, se lavan las manos y se sientan a la mesa para comer

El abuelito le pregunta a Maria si ya visito a todos los animalitos, Pedro contesta intusiamado que si, que le a gustado mucho la granja que es un lugar magnifica.

Los abuelos sonrrien, de verdad de a gustado Pedro,  siiiiiii,dice el pequeño. Me alegro que te guste Pedro.

Pues si os coméis toda la comida, esta tarde nos iremos de excursión por el bosque, que os parece chicos, ¿Queréis? ¡¡¡¡Siiiiiiiiiiiiii!!!

Me encanta todo María es el fin de semana mejor de mi vida, gracia María, dice Pedro.

Fin

De Rocio Gonzalez Barrios, alumna del CFGS Educación Infantil a distancia.